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Spanish Language Edition |
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FM Monograph (PDF Format) |
Fibromialgia: Síntomas, diagnóstico,tratamientos e investigación |
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© Copyright 2006, National Fibromyalgia Partnership, Inc. (NFP), P. O. Box 160, Linden, Virginia 22642-0160 USA • www.fmpartnership.org
Este documento puede ser fotocopiado y distribuido en su totalidad para propósitos educativos sin autorización. Se prohibe su reproducción en forma impresa en cualquier publicación o en cualquier sitio en la internet u otros medios electrónicos. Fotos de la cubierta: Médico y fotos de fármacos disponibles con receta: © Copyright 2005, Comstock.com. Dibujo anatómico, foto de la cubierta y foto de ejercicios: © Copyright 2005, Photos.com. Esta Monografía de Fibromialgia se provee para propósitos educativos e informativos únicamente y no implica ni intenta promover ningún programa de tratamiento. Para protegerse a si misma, siempre consulte con su médico antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo. Se puede comprar esta publicación en forma de folleto de la Sociedad Nacional de Fibromialgia, S.A. ("National Fibromyalgia Partnership, Inc.", siglas en inglés), disponible en el catálogo de artículos impresos de NFP y en se tienda en la red: www.fmpartnership.org. Para obtener una copia gratis del catálogo, escriba a NFP, Inc., P.O. Box 160, Linden, VA 22642-0160, USA.
¿Qué es el síndrome de fibromialgia? La fibromialgia (conocido por las siglas «FM») es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas. Como lo sugiere su nombre, la fibromialgia principalmente afecta los tejidos blandos del cuerpo. El nombre de fibromialgia se deriva de «fibro», o tejidos fibrosos (tales como tendones y ligamentos), «mios», o músculos, y «algia», que significa dolor. Aunque se llamó fibrositosis por muchos años, ahora el nombre preferido es fibromialgia. A diferencia de la artritis, la fibromialgia no ocasiona dolor o hinchazón de las articulaciones; más bien, produce dolor en los tejidos blandos alrededor de las articulaciones y en todo el cuerpo. Puesto que la fibromialgia produce pocos síntomas que se pueden percibir abiertamente, ha llegado a apodarse como la «invalidez invisible». Aunque es más común en mujeres adultas, la fibromialgia también puede afectar a niños, a ancianos y a hombres. El dolor ocasionado por la fibromialgia por lo general consiste en dolor o ardor generalizados. Muchas veces, se describe como un dolor de pies a cabeza. Su severidad varía de día en día, y puede cambiar de lugar, llegando a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (es decir, el cuello, los hombros y los pies). En algunas personas, el dolor puede ser lo suficientemente intenso para interferir con las tareas diarias y ordinarias, mientras que en otras, sólo les ocasiona un malestar leve. También, el agotamiento producido por la fibromialgia varía de persona a persona. Va desde una sensación de un ligero cansancio, hasta el agotamiento de una enfermedad como la gripe. Aunque la FM no causa deformidades ni afecta la longevidad, hasta que el/la paciente lo pueda manejar a través de tratamiento(s) y medicamento(s) apropriados, la FM puede dificultar la vida en muchos niveles. Aunque no se ha investigado a fondo la frecuencia de la FM en la población estadounidense, los estimados más conservadores sugieren que entre 4 y 6 millones de personas padecen de la FM. Otros expertos creen que el número preciso será 10 millones.1 Las mujeres representan cerca del 80% de los pacientes de la FM; la mayoría trabaja, de modo que la FM obviamente contribuye al estrés relacionado con el empleo y la vida doméstica. La FM también afecta a gente de otros sectores de la población: a mujeres de cualquier edad, a todas las razas del mundo y hasta a los hombres.
Otras condiciones asociadas con la FM Además de dolor y agotamiento, hay una cantidad de síntomas/síndromes generalmente relacionados con la FM. Igual que el dolor y el agotamiento, la severidad de estos síntomas/síndromes tiende a acrecentar y disminuir y por eso, la molestia que les ocasionan a los pacientes varía de acuerdo con la severidad. Típicamente, los pacientes de la FM sufren de uno o más de los siguientes síntomas típicos: Anquilosamiento: Además del dolor, la rigidez del cuerpo puede representar un problema agobiador para las personas con fibromialgia. Esta rigidez puede notarse particularmente temprano en la mañana, después de permanecer sentado por períodos prolongados o de estar de pie sin moverse, o por cambios de la temperatura o de la humedad relativa. Incremento de dolores de cabeza o de la cara: El dolor de cabeza/en la cara frecuentemente resulta de músculos del cuello o de los hombros extremadamente anquilosados o sensibles, transmitiendo el dolor hacia arriba. También puede acompañar una disfunción de la articulación temporomandibular (conocida por las siglas en inglés "TMJ"), una condición que afecta aproximadamente a una tercera parte hasta la mitad de los pacientes con fibromialgia, que afecta las articulaciones de las mandíbulas y los músculos correspondientes. Trastornos del sueño: A pesar de dormir las horas suficientes, los pacientes que sufren de la FM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si hubieran dormido apenas. Por otra parte, pueden experimentar dificultades al tratar de dormirse o en mantenerse dormidos. Se desconocen las razones por las que la fibromialgia causa que el sueño no sea reparador y otras dificultades del sueño. Sin embargo, las primeras investigaciones que se hicieron en laboratorios de sueño sobre la FM documentaron interrupciones en las ondas alfa del nivel alfa más profunda del sueño (la etapa delta) de algunos pacientes con fibromialgia.2 Trastornos cognoscitivos: Las personas que tienen fibromialgia informan sobre una variedad de síntomas cognoscitivos que tienden a cambiar de día en día. Estos incluyen dificultad para concentrarse, "lentitud mental", "fibro-neblina", lapsos de memoria, dificultad para recordar palabras/nombres y un sentirse fácilmente abrumada al enfrentarse con varias cosas que hacer a la vez. Aunque la etiología de estos síntomas queda por identificarse claramente, las investigaciones han mostrado que los pacientes que tienen FM experimentan una disminución leve en el flujo de la sangre al cerebro (i.e., los núcleos del tálamo y caudado) al compararlos con personas sanas.3 Además, se sospecha que las distracciones ocasionadas por el dolor y los efectos secundarios de algunos de los medicamentos comunmente recetados para la fibromialgia sean por lo menos unas causas de los trastornos cognoscitivos. Malestar abdominal: Muchas personas con la FM experimentan trastornos digestivos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea. Estos síntomas se conocen colectivamente como el "síndrome del colón irritable" o por las siglas en inglés IBS ("irritable bowel syndrome"). Además, algunos pacientes tienen dificultad para pasar alimentos, lo que según la investigación es un resultado de anormalidades objetivas en el músculo liso que funciona en el esófago.4 Problemas genitourinarios: Es posible que entre el 40-60% de los pacientes con la FM se quejen de un aumento en la frecuencia o de mayor urgencia para orinar, típicamente, sin una infección de la vejiga.5 Generalmente estos síntomas se conocen como síndrome de la vejiga irritable. Algunos pacientes pueden presentar una condición más crónica que es la inflamación dolorosa de la pared de la vejiga, lo cual se conoce como "cistitis intersticial" (CI). En las mujeres, la FM puede ocasionar que los períodos menstruales sean más dolorosos o que los síntomas de la FM se vuelvan peores durante ese tiempo. En las mujeres, también pueden presentarse otras condiciones, tales como la vestibulitis vulvar o vulvodinia, caracterizadas por dolores en la región de la vulva y por dolores durante el coito. Parestesia: A veces, el SMF se asocia con un entumecimiento u hormigueo (por ejemplo, en las manos o los pies). También conocida como parestesia, la sensación se puede describir como picazón o ardor. Puntos miofasciales hipersensibles: Un número significativo de pacientes con la FM tienen una condición neuromuscular conocida como el "síndrome del dolor miofascial" (MPS, siglas en inglés) en el que se forman unos puntos extremadamente dolorosos (puntos hipersensibles) distribuidas en bandas encogidas en los músculos u otros tejidos conectivos, muchas veces a consecuencia de una herida resultando de movimientos repetitivos, postura incorrecta durante períodos largos o enfermedad. No son solamente muy dolorosos sino que transmiten el dolor a otras partes del cuerpo en maneras fáciles de predecir. A diferencia de las maneras en que la FM afecta todo el cuerpo, el síndrome del dolor miofascial es una condición localizada en áreas muy específicas, típicamente en el cuello, los hombros o en la cintura. El TMJ se considera una forma de este síndrome. Síntomas del tórax: Los que tienen la fibromialgia y participan en actividades que les obligan a inclinarse hacia adelante (p. ej., escribir a máquina o sentarse a un escritorio, trabajar en una línea de producción, etc.) muchas veces tienen problemas particulares con dolores del pecho o las partes superiores del cuerpo, o sea dolores y disfunciones torácicos.6 A menudo, estos dolores van acompañados de jadeos y problemas de postura. Algunos pacientes pueden también presentar una condición llamada "costocondralgia" (también conocida como costocondritis), que es un dolor muscular en donde las costillas se unen al esternón. A veces esto se confunde con una enfermedad cardíaca. Las personas que tienen la FM son susceptibles a una condición cardíaca generalmente asintomática llamada prolapso de la válvula mitral (PVM) en la cual una de las válvulas del corazón se hincha durante un latido, causando un chasquido o soplo. Por lo general, un PVM no es motivo de preocupación en los pacientes con la FM a menos que haya otra condición cardíaca. (Nota: Cualquier persona que experimente dolor torácico, deberá consultar siempre a un médico inmediatamente.) Desequilibrio: Los pacientes con la FM pueden experimentar problemas de desequilibrio por una variedad de razones. Ya que se cree que la fibromialgia afecta los músculos esqueléticos de seguimiento de los ojos, pueden experimentarse náuseas o "confusión visual" al conducir un carro, al leer un libro o ya sea al seguir objetos con la vista. (Las dificultades con los músculos lisos del ojo también pueden ocasionar otros problemas de foco.)7 Puede ser también que el tener músculos débiles, o puntos hipersensibles en el cuello o una disfunción de TMJ pueden producir desequilibrio. Los investigadores del Johns Hopkins Medical Center también han demostrado que algunos pacientes con la FM tienen una condición conocida como "hipotensión de origen neurológico" lo que causa, al ponerse de pie, un bajón en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca, produciendo mareos, náuseas y dificultad para pensar con claridad.8 Sensaciones en las piernas: A veces, algunos pacientes de la FM presentan un trastorno neurológico conocido como el "síndrome de las piernas inquietas" ("restless leg syndrome, siglas en inglés, RLS). Esta condición es caracterizada por un impulso incontrolable de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o reposando. Un estudio reciente reveló que tal vez el 31% de los pacientes con la FM tenga el RLS.9 El síndrome también puede ocasionar movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño ("periodic limb movement syndrome", o PLMS, siglas en inglés), lo que puede ser muy molesto al paciente y a su pareja. Hipersensibilidad sensorial/síntomas alérgicos: La hipersensibilidad a luz, a sonidos, toques y olores ocurre frecuentemente con los pacientes con la FM y se cree que resulta de una hipervigilancia del sistema nervioso. Además algunas personas con la FM pueden tener escalofríos o frío mientras que otros cerca se sienten a gusto; o puede que tengan calor mientras que otros no. Pueden tener reacciones parecidas a las alérgicas a una variedad de sustancias acompañadas de la comezón o el sarpullido, o los pacientes tal vez experimenten una forma de rinitis no alérgica caracterizada por la constipación o excreciones de la nariz y dolor en los senos nasales, pero sin las reacciones inmunológicas que se dan en las condiciones alérgicas. Sin embargo, cuando se presentan tales síntomas, por lo general no se nota ninguna respuesta del sistema inmune como la que se puede medir en las reacciones verdaderamente alérgicas.10 Problemas de la piel: Síntomas molestos, como prurito, resequedad o manchas, pueden acompañar la FM. También es común que se quejen de resequedad de los ojos o de la boca (síndrome seco). Los pacientes con fibromialgia también pueden experimentar una sensación de hinchazón, particularmente en las extremidades, como en los dedos. Una queja común es que el anillo ya no le cabe. Sin embargo, este tipo de hinchazón no es equivalente a la inflamación asociada con la artritis; más bien, es una anomalía localizada de la fibromialgia cuya causa es desconocida actualmente. Depresión y ansiedad: Aunque con frecuencia, los pacientes con la FM son diagnosticados incorrectamente con trastornos de depresión o ansiedad, ("estás imaginándolo todo"), la investigación ha mostrado repetidas veces que la fibromialgia no es una forma de depresión ni de hipocondría. Sin embargo, siempre que la depresión o la ansiedad ocurran con la fibromialgia, es importante su tratamiento ya que estas condiciones pueden exacerbar la FM e interferir con el manejo exitoso de los síntomas.
Diagnosis de la fibromialgia Pese a que se ha admitido la existencia de la fibromialgia desde hace ya muchos años, aunque bajo varios nombres, hasta recientemente no había habido ningunos criterios oficiales de diagnosis reconocidos por alguna institución médica importante. Aún hoy en día, no hay análisis de rutina en los laboratorios, ni rayos X para diagnosticar la FM. El diagnóstico se hace valiéndose de los siguientes criterios oficiales desarrollados para la FM por el American College of Rheumatology (Colegio Americano de Reumatología; ACR) en 1990: 11 (1) Dolor crónico, generalizado, musculoesquelético por más de tres meses en cada uno de los cuatro cuadrantes del cuerpo. ("Dolor generalizado" significa dolores arriba y abajo de la cintura y en ambos lados del cuerpo); (2) Ausencia de otra enfermedad sistémica que pudiera ser la causa del dolor subyacente (tal como la artritis reumatoidea, lupus o problemas de la tiroides); y (3) Múltiples puntos sensibles al dolor (o puntos de extrema sensibilidad) en sitios característicos (vea la Figura 1). Hay 18 puntos sensibles que los doctores buscan al hacer una diagnosis de fibromialgia. Conforme a los requisitos del ACR, para que un paciente se pueda considerar con fibromialgia, debe tener 11 de estos 18 puntos. Se deben aplicar aproximadamente cuatro kilogramos de presión (o cerca de 9 libras) a un punto sensible, y el paciente debe indicar que los sitios de los puntos sensibles son dolorosos. Según sugieren los criterios del ACR, una diagnosis de fibromialgia requiere una evaluación "real" del paciente por un médico hábil en la diagnosis de fibromialgia. Puesto que los pacientes no están al tanto del origen anatómico específico del dolor en su cuerpo, no se aconseja el autodiagnóstico. Ya que los análisis de laboratorio y de rayos X son frecuentemente normales en los pacientes de la FM, es imprescindible que un médico recabe un historial médico completo y lleve a cabo un examen físico para un diagnóstico correcto. Ya que los síntomas de la fibromialgia se asemejan a los de varias otras enfermedades, es necesario descartar éstas antes de hacer una diagnosis de fibromialgia. Otras condiciones que se asemejan a la FM incluyen: lupus sistémico, polimialgia reumática, miositis, polimiositis, enfermedades de la tiroides, síndrome de agotamiento crónico y otros. Mientras que un diagnóstico de la FM no excluye la posibilidad de que esté presente otra condición, es necesario asegurar que ningún otra condición se confunda con el síndrome de la fibromialgia, para poder iniciar el tratamiento adecuado.
Límites de los criterios diagnósticos del ACR Antes que hubiera análisis de laboratorio o se utilizara rayos X para el diagnóstico de la fibromialgia, los criterios de diagnóstico del ACR fueron la piedra angular en el reconocimiento y el estudio del síndrome de la fibromialgia. Por primera vez, los investigadores en todo el mundo podían identificar a los pacientes de la FM valiéndose de normas uniformes que a su vez hicieron posible la comparación de las investigaciones. Por fin, podían identificarse a los pacientes a quienes antes la ciencia médica no había podido diagnosticar. No obstante el optimismo, los criterios tenían sus defectos.13 En primer lugar, el paradigma de los puntos sensibles sugería que los pacientes de la FM únicamente sentían dolores en lugares específicos del cuerpo. Sin embargo, unos estudios posteriores (tales como los reportados por Granges y Littlejohn en 1993 14) empezaron a sugerir que los pacientes de la FM son sensibles a estímulos de dolor en cualquier parte del cuerpo y no únicamente en los puntos anatómicos identificados por el ACR. Hoy en día, se reconoce comúnmente que el dolor extendido a través del cuerpo es típico de la fibromialgia. En segundo lugar, pronto llegó a ser obvio que la sensibilidad de un paciente variaba de día en día y de mes en mes. Como consecuencia, el número de puntos sensibles en un día podía estar abajo de los l1 requeridos, mientras que en otros días podía ser mayor. Además, los pacientes no siempre se presentaban con dolores en los cuatro cuadrantes del cuerpo. Algunos sufrían de dolor unilateral; otros sólo lo sentían en la parte superior o inferior del cuerpo. En tercer lugar, como ha señalado el investigador de FM Roland Staud, M.D., mientras que todas las personas que tienen FM tienen puntos sensibles, el número de ellos no refleja el nivel de dolor experimentado.15 En pocas palabras, los puntos sensibles no corresponden con el dolor. En cuarto lugar, como nos recuerdan los expertos de FM Daniel Clauw, M.D. y Leslie Crofford, M.D., los criterios de ACR sólo enfocan en el dolor y no incluyen muchos otros síntomas de FM (i.e., cansancio, trastornos cognoscitivos, IBS, etc.). Como consecuencia, los criterios "no logran presentar la esencia del síndrome de la FM" y permiten "mayor variabilidad en los estudios de los mecanismos fisiológicos además de los relacionados con el procesamiento del dolor".16 Por último, los exámenes de los puntos sensibles hechos por los médicos también fueron problemáticos ya que requiren mucha pericia y dependen del imperfecto juicio humano. Hechos equivocadamente (en el punto anatómico incorrecto o no aplicando la presión digital debida), rindieron resultados erróneos. Desafortunadamente, los puntos sensibles de la fibromialgia a veces fueron confundidos con los puntos hipersensibles del síndrome del dolor miofascial (MPS). No es infrecuente que se equivoca en el diagnóstico, confundiendo la FM con el MPS o vice versa. Se sigue buscando un marcador infalible de laboratorio para el síndrome de la fibromialgia. Mientras tanto, los criterios del ACR, junto con los diagnósticos diferenciales, son todavía las herramientas de diagnóstico de la FM más usadas.
¿Qué se ha aprendido de las investigaciones sobre la fibromialgia? En un tiempo, los investigadores creían que los músculos de los pacientes con la FM debieran ser anormales puesto que parecía que de ellos surgían tanto los dolores y las disfunciones. De hecho, el nombre anterior del FSM, "fibrositis" significaba, literalmente, una "inflamación de los músculos y tejidos blandos". No obstante, los estudios posteriores no llegaron a hallar ninguna inflamación ni herida de los nervios. Los investigadores de hoy en general concuerdan en que la FM es una condición de origen cerebral y que no es una enfermedad del sistema nervioso periférico. Lo que ha llegado a ser cada vez más obvio es que hay diferencias entre las personas que tienen FM, no sólo en las varias maneras en que desarrolla sino que también en las maneras en que lo manifiestan y responden a los tratamientos. Como resultado, se ha especulado mucho sobre la posibilidad de subdividir la población de las personas que tienen FM en sub-grupos más discretos. En una columna de opinión publicada en 2002, en el Journal of Musculoskeletal Pain ("Revista del Dolor Musculoesqueletal"), el investigador de FM I. Jon Russell, M.D., Ph.D., examinó las implicaciones de tal sugerencia. Entre las preguntas que planteó se destacan las siguientes: v ¿Hay una base de criterios establecidos en las enfermedades humanas para justificar el uso de sub-grupos clínicos dentro de un sólo diagnóstico? v ¿Qué tan fehaciente será la evidencia de que pueda haber sub-grupos de pacientes con FM? v ¿Hasta qué punto ayudaría el uso de sub-grupos a explicar algunas de las dificultades en definir la patogénesis de FM? v ¿Son identificables los sub-grupos por la etiología presunta de FM [entre las etiologías propuestas, se encuentran: idiopática, trauma, enfermedad febril, determinación genética, o una condición asociada, inflamatoria o dolorosa]? o, ¿no sería mejor basar el uso de sub-grupos clínicos en una variedad limitada derespuestas humanas a cualquier trauma? v ¿Es posible que el reconocimiento de un sub-grupo clínico, específico podría ayudar a definir maneras más específicas y eficaces para el manejo de FM?17
Se siguen discutiendo estas cuestiones y otras relacionadas. Mientras tanto, ¿qué han descubierto los investigadores sobre la fibromialgia en los últimos años? Los estudios llevados a cabo sobre familias sugieren que hay una prevalencia marcada de la fibromialgia entre parientes de pacientes con fibromialgia, con FM muchas veces siguiendo la línea feminina de la familia. Muchos estudios alentadores sobre la genética se están realizando para investigar la relativa influencia de los genes y el medio ambiente en el desarrollo de la fibromialgia.18, 19 Cada vez más, han descubierto anormalidades en los niveles de varios neuroquímicos en el cerebro y el sistema nervioso central. Tal vez el estudio mejor conocido es el llevado a cabo por I. Jon Russell, M.D., Ph.D., de la University of Texas Health Science Center en San Antonio en que se demonstró que en el cerebro de los pacientes de la FM la Sustancia P, un neuroquímico del cerebro que le transmite la señal de dolor al cerebro, existe en niveles tres veces más altos que en el cerebro de los controles.20 También es interesante es saber por qué el neurotransmisor serotonina, que modifica la intensidad del dolor percibido por el cerebro, parece estar presente en niveles deficientes en los pacientes de la FM. Muchos de los medicamentos empleados hoy en día para tratar la FM funcionan para regular esta deficiencia. Mientras llega a estar más y más evidente que hay anormalidades significativas en el procesamiento de la percepción del dolor en el cerebro de los pacientes de la FM, los investigadores laboran para determinar si el problema se trata de una reacción exagerada a estímulos normales en la relación del cerebro/cuerpo o si se trata de una respuesta amplificada a estímulos verdaderamente dolorosos (hiperalgesia).21 Recientemente, se ha dirigido creciente interés al sistema neuroendocrina y al estado anormal de tales neurotransmisores/neuroquímicos tales como péptido de calcitonina genéticamente relacionado, noradrenalina, endorfinas, dopamina, histamina y GABA. Se cree además que las hormonas producidas por las glándulas hipotálamo, pituitario y adrenales son anormales.22 Las investigaciones de Leslie Crofford, M.D., de la University of Michigan en Ann Arbor sugieren que la FM es un "síndrome relacionado al estrés" (ya que en muchos casos se manifiesta después de eventos emocional o físicamente estresantes y también se empeora con ellos) con imbalances en los sistemas que juegan un papel principal en las respuestas al estrés, el eje hipotalámico-pituitario-adrenal, el sistema nervioso simpatético y, muy probablemente el sistema nervioso autonómico.23 También apoya la investigación fundamental llevada a cabo por Robert Bennett, M.D. de la Oregon Health Sciences University, en que se descubrió que el eje de la hormona de crecimiento es anormal en los pacientes con la FM. Los investigadores mexicanos Carlos Abud-Mendoza et al., estudiaron un subsegmento de pacientes con la FM que no respondían bien a las terapias convencionales y hallaron que en realidad padecían de una forma de hipertiroidismo subclínico que no se había podido diagnosticar clínicamente. Se creía que este hipertiroidismo derivaba de una disfunción del sistema nervioso central.24 Más recientemente, Manuel Martínez-Lavín, M.D., del Instituto Nacional Cardíaco de México, y otros, han utilizado una tecnología especial conocida como el análisis de variabilidad del ritmo cardíaco para demostrar que los síntomas multisistémicos de la fibromialgia (i.e., el dolor, trastornos del sueño, el entumecimineto y hormigueo, dolores de cabeza, síndrome del colon irritable, etc.) resultan, en efecto, de una disfunción en el sistema nervioso autonómico, el sistema que controla la temperatura del cuerpo, la presión arterial, el ritmo cardíaco, el tono del colon y de la vejiga y que es capaz de reaccionar con gran rapidez e intensidad.25 Una hipótesis es que la disfunción del sistema nervioso autonómico, (disautonomía) que ocurre en las personas con FM durante el día y sobre todo de noche se distingue por una hiperactividad constante del sistema nervioso simpático, un sub-sistema de sistema nervioso autonómico controlado por el neurotransmisor adrenalina (norepinefrina). Además, durante los momentos estresantes, los pacientes de FM experimentan una respuesta simpatético hipo-reactiva – análoga a un motor funcionando a todo poder que no puede responder cuando se le demanda que corra más.26 Esta hipo-reactividad explica los síntomas asociados con FM, tales como el cansancio, el anquilosamiento, los mareos, la lentitud mental y la presión arterial baja. También se destacan algunos descubrimientos alentadores sobre la naturaleza del dolor de la fibromialgia. Los investigadores de la Universidad de Georgetown y la Universidad de Michigan emplearon análisis funcionales de MRI (resonancia magnética) y descubrieron que cuando aplicaban presión leve a las uñas de los pulgares de un grupo de pacientes con FM, se activaron doce regiones del cerebro a diferencia de dos en el grupo de los controles, o sea, personas sanas. Cuando los investigadores aumentaron la presión en los controles, se aumentó el dolor subjectivo y también la actividad cerebral, pero solamente ocho de las áreas del celebro que se activaron eran similares a las de los pacientes de FM. Uno de los investigadores, el Dr. Daniel Clauw, comentó que: A fin de cuentas, en el cerebro en los pacientes de FM se activaron algunas áreas que no se activaron en los controles y también algunas áreas que permanecían "tranquilas" en los pacientes de FM que se activaron en los controles que informaron el mismo nivel de dolor. Esta respuesta sugiere que los pacientes (de FM) tienen una respuesta aumentada al dolor en algunas regiones del cerebro y una respuesta disminuida en otras regiones.27 El Dr. Roland Staud también ha mostrado anormalidades en el procesamiento del dolor en el sistema central de los pacientes de FM al examinar su respuesta a repetidos estímulos dolorosos, a diferencia de los controles normales. Empleando presión y calor para producir el dolor en sus estudios, ha descubierto que los pacientes de FM tardan más en recuperarse de los estímulos dolorosos repetidos en comparación con los sujetos de control normales, así probando que la "memoria del dolor" en los pacientes de FM es aumentada.28 No sólo parece que las anormalidades en el cerebro y sistema nervioso central "se desbordan" al cuerpo, produciendo los síntomas que conocemos como la fibromialgia, también hay evidencia de que las heridas, las enfermedades y otros estímulos estresantes en el cuerpo pueden agobiar el cerebro y el sistema nervioso central, causando los síntomas. Por ejemplo, la fibromialgia postraumática puede desarrollarse en una persona que ha estado en un choque automobilístico o que ha sufrido alguna herida física. En 1997, un equipo de investigadores encabezado por el investigador israelí, Dan Buskila, M.D., presentó un estudio sobre la relación entre las lesiones a la columna cervical y el comienzo de la fibromialgia en el cual se encontró que hay una posibilidad 13 veces mayor de que ocurra la FM después de una lesión en el cuello que en las extremidades inferiores.29 Nuevas investigaciones llevadas a cabo por Stuart Donaldson, Ph.D.; Mary Lee Esty, Ph.D.; and Len Ochs, Ph.D., sugiere que en realidad, la FM puede ser una mialgia del sistema nervioso central ocasionada por un trauma al cerebro y da lugar a anormalidades en las funciones del cerebro y el sistema nervioso central.30 También se cree que los casos extremos de estrés emocional o una enfermedad física pueden estímular el desarrollo de la fibromialgia postraumática en las personas con una predisposición para ella. Finalmente, algunos investigadores han buscado una causa infecciosa. Por ejemplo, usando una reacción en cadena polimerasa muy sofisticada para el análisis y un método para rastreo de nucleoproteína genética, Garth Nicolson, Ph.D., del Instituto para la Medicina Molecular en California, ha podido confirmar la existencia de infecciones en la sangre de los pacientes de la fibromialgia, el síndrome de la fatiga crónica y la Enfermedad de la Guerra del Golfo Pérsico, causadas por un organismo microscópico conocido como micoplasma.31 Todavía no está claro hasta qué punto estas infecciones puedan explicar la morbosidad de los pacientes.
Fibromialgia y la sensibilidad central No hace mucho tiempo, los investigadores médicos consideraban que el síndrome de la fibromialgia era una entidad médica discreta. Sin embargo, la FM se ve cada vez más como una condición que comparte mucho con ciertas enfermedades sistémicas junto con otras condiciones regionales que afectan a órganos específicos. Uno de los primeros en sostener este punto de vista fue el investigador de la University of Illinois, Muhammad Yunus, M.D., que desarrolló el concepto del Síndrome de Sensibilidades Centrales ("Central Sensitivity Syndrome", CSS, siglas en inglés). El CSS es un término genérico para una gama de condiciones relacionadas que tienen en común ciertas características clínicas y un mecanismo biofisiológico parecido. Además de la FM, el Dr. Yunus incluye nueve condiciones en la familia de los CSS además de la FM: el síndrome de la fatiga crónica ("chronic fatigue syndrome", CFS, siglas en inglés), el del colon irritable, las jaquecas ocasionadas por el estrés y las migrañas, la dismenorrea primaria, el trastorno del movimiento periódico de las extremidades, el síndrome de las piernas inquietas, el síndrome del dolor temporomaxilar y el síndrome del dolor miofascial. Según el Dr. Yunus, los miembros de la familia de CSS tienen en común ciertas características sintomáticas (p. ej., dolor, agotamiento, trastornos del sueño, hiperalgesia, carencia de patología en las estructuras de los tejidos conectivos, etc.); comparten además ciertos rasgos demográficos (p. ej., ocurre principalmente en mujeres); exhiben disfunciones neurohormonales resultando en sensibilidades centrales que a su vez causan "dolor amplificado, generalizado y persistente." 32 Con esta perspectiva nueva, la lista larga de síntomas/síndromes relacionados con la fibromialgia puede verse en un contexto especial y no como una lista larga de quejas aparentemente incongruas. Cuando la FM y las condiciones asociadas se ven como una gama de condiciones, se pueden implementar nuevos y coordinados acercamientos multidisciplinarios para la investigación y el tratamiento. Hay todavía una falta de acuerdo entre los investigadores así como entre los pacientes en cuanto al punto hasta donde se pueda decir que sean similares, o hasta idénticas, las condiciones sistémicas tales como el síndrome de la fibromialgia, el de la fatiga crónica, el de la Enfermedad de la Guerra del Golfo Pérsico y las sensibilidades a múltiples productos químicos. Digno de notarse es que el Dr. Robert Bennett también señala que mientras no es probable que la mayoría de los pacientes con la FM desarrollen otras enfermedades de tipo reumatoide o neurológico, no es poco frecuente que los pacientes que ya exhiben condiciones bien establecidas como la artritis reumatoidea, el Síndrome de Sjögren, o lupus desarrollen la FM.33 Otros investigadores han identificado comunalidades entre la FM y tales condiciones como enfermedad del colon inflamado y la enfermedad de Lyme. Se requiere llevar a cabo más investigaciones para desentrañar los secretos de tantos rompecabezas.
Manejo de la fibromialgia Ya que en la actualidad no hay una cura para la fibromialgia, los tratamientos se enfocan en el manejo de los síntomas de la FM en el mayor grado posible. De la misma manera que las manifestaciones de la fibromialgia varían de paciente a paciente, así también varían las formas de tratamiento que tienen éxito. Lo que sirve para un paciente puede ser que no sirva para otro. Además, los profesionales médicos frecuentemente tienen sus propias preferencias con respecto al tratamiento. Puesto que el tratamiento exitoso de la FM puede implicar la combinación de una variedad de profesionales de salud, los pacientes generalmente se benefician de un acercamiento al tratamiento de la enfermedad coordinado y en equipos. Entre las estrategias de tratamiento más utilizadas, ya sean solas o en combinación con otras, se incluyen las siguientes:
Medicamentos de venta con receta para la fibromialgia Nótese bien: La descripción de los medicamentos de venta con receta a continuación se presenta con la intención de familiarizarle a Ud. con los medicamentos que más comunmente se recetan para la fibromialgia en los Estados Unidos. De ninguna manera puede sustituir el consejo de, ni el tratamiento indicado por su médico, los cuales se le recomienda a obtener antes de usar cualquier medicamento de venta con receta. Tampoco incluye medicamentos suplementarios que tal vez se le recomienden para el tratamiento de condiciones relacionadas con la fibromialgia (i.e., TMJ, el síndrome de la pierna inquieta, el síndrome del colon irritable, etc.) Las drogas se presentan por su nombre de marca, seguido de su nombre genérico entre paréntesis. Le agradecemos al Jefe del Consejo Médico de la Sociedadd Nacional de Fibromialgia("NFP Medical Advisory Board"), Russell Rothenberg, M.D., quien revisó esta sección para asegurar la corrección de su contenido. Los analgésicos son drogas que se han desarrollado para reducir el dolor. Los que se emplean comunmente para tratar la fibromialgia incluyen el acetaminofenol (Tylenol), los medicamentos antiinflamatorios con propiedades analgésicos, y drogas narcóticas que a veces se combinan con el acetaminofenol para fortalecerlo. En conjunto, los analgésicos se emplean para reducir el dolor o poder enfrentar combatir un episodio de dolor particularmente agudo. Los medicamentos antiinflamatorios usados en el tratamiento de la fibromialgia incluyen las drogas antiinflamatorias y los esteroides tradicionales ("non-steroidal, Anti-Inflamatory Drugs", NSAID, siglas en inglés). Como se indicó arriba, ya que la fibromialgia no es una condición inflamatoria, son las propiedades analgésicas las que a veces les ayudan a los pacientes con FM. Entre los medicamentos tradicionalmente recetados a los pacientes de FM se incluyen las siguientes NSAIDs: Indocina (indometacina) Toradol (ketorolaco) Naprosyn (naproxeno) Feldene (piroxicam) Voltaren (diclofenaco) Orudis (ketoprofeno) Relafen (nabumetona) Daypro (oxaprozina) Lodine (etodolaco) Mobic (meloxicam) Puesto que la irritación del estómago puede ser un problema al tomarse estas drogas, muchos médicos y fármaceuticos recomiendan, como una medida de precaución, que se tomen con comida. Además, cuando se recetan dosis grandes de estas drogas o si se usan durante mucho tiempo, debe hacerse con mucha vigilancia ya que pueden causar hemorragias gastrointestinales. Medicamentos narcóticos (opioides) son muy controversiales en el manejo de la fibromialgia, igual que para el control de dolor crónico que resulta de otras condiciones. Mientras estas drogas son muy útiles para los pacientes de FM que sufren un episodio de dolor agudo, muchos médicos y pacientes todavía temen que cause la dependencia física. Sin embargo, muchos profesionales clínicos con experiencia en el campo del manejo de FM han hecho constar que con un manejo cuidadoso, el uso de analgésicos narcóticos no tiene que ser problemático. Algunos ejemplos de las drogas empleadas en el manejo de la fibromialgia incluyen: Vicodin (hidrocodona + acetaminofenol) Darvocet (propoxifeno napsilato) Percocet (oxicodona + acetaminofenol) Oxycontin (oxicodona + hidroclorato) A pesar de informes positivos sobre su utilidad en el manejo de episodios de dolor agudo relacionados con FM, la utilidad del uso de narcóticos a largo plazo para el tratamiento de dolor crónico está todavía en tela de juicio. El reumatólogo Russell Rothenberg, M.D., jefe del Consejo Médico de la Sociedad Nacional de Fibromialgia ("National Fibromyalgia Partnership", NFP, siglas en inglés), observa que mientras las opioides pueden ayudar en el tratamiento de episodios de dolor agudo y repentino relacionados con FM y en las personas muy incapacitadas, tienden a ser menos eficaces en el tratamiento del dolor crónico a largo plazo ya que no se dirigen – químicamente – a la causa del dolor. Por lo tanto, los problemas musculoesqueletales asociados con la fibromialgia no se resuelven. Por eso, un(a) paciente hasta puede acabar empeorándose, y con el tiempo, las drogas pueden resultar inútiles. Si un(a) paciente requiere analgésicos narcóticos a largo plazo como parte de su plan de manejo de la fibromialgia, entonces son preferidas a aquellas drogas cuyos efectos son más duraderos, puesto que las que no lo son dejan de ser útiles durante la noche, haciendo que vuelva el dolor. (Russell Rothenberg, M.D., Presentation to the National Fibromyalgia Partnership, January 25, 2004). Ultracet, (tramadol hidroclorato combinado con acetaminofenol) es un analgésico opioide sintético, nuevo y único; surte efecto ya que actúa centralmente y alivia el dolor en tres maneras. Los estudios de laboratorio realizados por Ortho McNeil sugieren que actúa directamente en aquellas partes del cerebro en que se reciben las señales de dolor y en la médula espinal, y reduce el "volumen" de señal de dolor que se transmite de nervio en nervio. En un estudio reciente publicado en el American Journal of Medicine (mayo 2003), el investigador y reumatólogo Robert Bennett, M.D., concluyó que una tableta que combina tramadol y acetaminofenol surte efecto para el tratamiento del dolor asociado con FM sin efectos secundarios. Debe notarse que las personas con alérgias a codeina u otras opioides no deberían tomar Ultracet y que tampoco debe tomarse con alcohol. Además, ya que un porcentaje muy pequeño de los que han tomado tramadol han sufrido ataques, sobre todo después de tomarlo en combinación con otros medicamentos que se saben poner a los pacientes a riesgo de desarrollar un ataque, es importante primero examinar el expediente de medicamentos de cada paciente. El tratamiento del dolor a partir del sistema central nervioso y otros síntomas ha llegado a ser un concepto cada vez más popular en los últimos años a medida que las investigaciones ha ido sugiriendo que la causa del dolor se halla en el cerebro y el sistema nervioso central en vez de las partes periféricas del cuerpo, como la causa de la disfunción de la fibromialgia. Los tricíclicos antidepresivos se han adoptado para tratar la fibromialgia debido a su capacidad de subir los niveles de serotonina, un neuroquímico cerebral (generalmente deficiente en los pacientes de FM) y para controlar el dolor y ayudarles a conseguir el sueño. Por lo general, se recetan en dosis mucho más bajas para FM que para tratar la depresión, sin embargo. Entre algunos tricíclicos se encuentran: Elavil (Amitriptilina) Sinequam (Doxepina) Pamelor (Nortriptilina) Desirel (Trazadona) Uno de los fármacos empleados más temprano para el tratamiento de FM, amitriptilina, se ha sometido a análisis rigurosos para estudiar su eficacia en el tratamiento de pacientes con FM. Los efectos secundarios principales (parecidos a los de otros tricíclicos), incluyen: boca seca, sueño, un efecto de "cruda" al amanecer, estreñimiento, aumento de peso y a veces, ansiedad. A causa de sus propiedades sedantes, los tricíclicos generalmente se toman a la hora de acostarse. Los Inhibidores Selectivos de Reincorporación de Serotonina ("Selective Serotonin Reuptake Inhibitors", SSRI, siglas en inglés) son una nueva forma de antidepresivos que no sólo suben los niveles de serotonina, sino que ayudan a conservar la serotonina en el sistema por más tiempo después de que el cerebro la produce. Estos medicamentos pueden ayudar a manejar la fatiga, los trastornos cognoscitivos y la depresión asociados con la fibromialgia y generalmente, se toman por la mañana. Entre algunos SSRIs se encuentran los siguientes: Prozac (fluoxetina) Serzone (nefazondona hidroclorato) Zoloft (sertralina) Celexa (citalopram hidrobromato) Paxil (paroxetina) Algunos efectos secundarios comunes incluyen el nerviosismo, el insomnio, la boca seca, el dolor de cabeza, las nauseas, la diarrhea y, en el caso de Zoloft y Paxil, la disfunción sexual. En un estudio publicado en 1996 en Arthritis & Rheumatism, un equipo de investigadores encabezado por Don Goldenberg, M.D. descubrió que no sólo eran eficaces ambos el tricíclico Elavil y el SSRI Prozac, sino que cuando se empleaban como un tratamiento combinatorio, surtían más efecto que cualquier de los dos usados por separado. Desde entonces, el recetar una droga SSRI para tomarse de día y un tricíclico para la noche ha llegado a ser una nueva herramienta en el manejo de la fibromialgia. Los Inhibidores Selectivos de Reincorporación de Serotonina y Norepinefrinas ("Selective Serotonin and Norepinephrine Reuptake Inhibitors", SSNRI, siglas en inglés) son un nuevo grupo de medicamentos que, según se cree, funcionan al excitar la actividad de químicos en el cerebro llamados serotonina y norepinefrina. Algunos ejemplos de los SSNRI son Effexor XR (venlafaxina hidroclorida) y el fármaco Cymbalta (duloxetina) el cual se ha adoptado recientemente para el manejo de la fibromialgia. Effexor XR (venlafaxina hidroclorida) se evaluó en un estudio modesto realizado por Sayar et al. (Ann Pharmacotherapy, noviembre 2003). Los pacientes con fibromialgia que tomaron Effexor XR manifestaron mejoras importantes en cuanto a la intensidad del dolor y la incapacidad causadas por la fibromialgia así como mejoras con respecto a la depresión y ansiedad. En pruebas al azar, doble-ciegos y con controles de placebo, se halló que el efecto del tratamiento con Cymbalta era independiente del humor del paciente y la presencia de trastornos depresivos significativos. Según los autores del estudio, Cymbalta se administró con seguridad y fue bien tolerada – sólo se registraron algunos defectos mínimos. Sin embargo, mientras que las pacientes que recibieron Cymbalta gozaron de mejoras en la mayor parte de las medidas de eficacia, los hombres tratados no obtuvieron mejora alguna. (Véase Arthritis & Rheumatism, septiembrr 2004 & Pain, diciembre 15, 2005.) Los relajantes musculares pueden disminuir el dolor en los pacientes de fibromialgia al reducir los espasmos musculares y el dolor en los músculos. A causa de sus propiedades sedantes, también ayudan a conseguir el sueño y por eso se administran por lo general a la hora de acostarse. Los relajantes musculares comunmente usados incluyen: Flexeril (hidrocloruro de ciclobenzaprina) Norflex (citrato de orfenadrina) Soma (carisoprodol) Skelaxin (metaxulona) Robaxin (metocarbamol) Los efectos secundarios comunes incluyen la somnolencia, la boca seca, el estreñimiento, el dolor de cabeza y las palpitaciones cardíacas. Soma tiene el riesgo adicional de poder causar la dependencia física. Igual que Elavil, Flexeril era una de las primeras drogas que se usaba en el tratamiento de FM y se ha investigado a fondo. Muy recientemente, el investigador de FM y experto en el sueño, Harvey Moldofksy, M.D., del Centro para el Sueño y Cronobiología ("Centre for Sleep and Chronobiology") en Toronto, informó sobre un estudio llevado a cabo con 36 pacientes de FM con el trastorno del sueño alfa EEG. Los sujetos que recibieron Flexeril experimentaron mejoras en el nivel del dolor y de la fatiga antes y después de dormir, en comparación con los controles. Sus marcas en el dolor también fueron mejores. VelaPharm Pharmaceuticals ahora está investigando esta droga para mejorar la calidad del sueño. (2003 Annual Meeting of the American College of Rheumatology. Abstract #1654) Los medicamentos antiespásticos se desarrollaron a fin de tratar los espasmos musculares asociados con la esclerosis múltiple y ciertas lesiones a la columna vertebral, pero se han adoptado para usarse en el tratamiento de la fibromialgia. Dos medicamentos antiespásticos de interés a la fibromialgia son: Zanaflex (hidrocloruro de tizandube)y Lioresal (baclofeno oral). El fármaco zanaflex actúa sobre el sistema nervioso central, ayudando a relajar los músculos y disminuir los espasmos musculares, los calambres y la estrechez. Es de interés particular a las personas con la fibromialgia ya que es un inhibidor de la Sustancia P, un neurotransmisor que le señala al cerebro a registrar el dolor. Se ha mostrado que la Sustancia P ocurre en niveles hasta tres veces más altos en los pacientes de la fibromialgia que en personas normales. Los efectos secundarios asociados con esta droga pueden incluir la hipotensión, la boca seca, la diarrhea o el estreñimiento, la somnolencia y pesadillas. Recientemente, el investigador de FM I. Jon Russell, estudió Zanaflex en un estudio de etiqueta descubierta. Lo que halló fue que el zanaflex bajó significativamente los niveles de la Sustancia P cerebroespinal y mejoró el sueño, disminuyó el dolor y aumentó el funcionamiento físico. Aunque los pacientes toleraban bien la droga, Russell advirtió que los niveles de transaminasa deberían vigilarse durante terapia contínua. (2003 Annual Meeting of the American College of Rheumatology, Abstract # 1655) El baclofeno oral (Lioresal) es otro ejemplo de analgésico antiespástico. Se emplea para ayudar a relajar los músculos y aliviar los espasmos. Los efectos secundarios pueden incluir la desorientación, el mareo/vértigo, la somnolencia, la nausea, y a veces la debilidad muscular. Los medicamentos anticonvulsives, originalmente desarrollados para el tratamiento de la epilepsia, a veces se recetan para el alivio de dolor neuropático en los pacientes de fibromialgia (i.e., el ardor y sensaciones parecidas al choque eléctrico en las extremidades). Si se toleran, estos medicamentos pueden aliviar la irritación de los nervios. Algunos ejemplos de anticonvulsives incluyen: Neurontina (gabapentina) Depakote (divalproex) Dilantin (fenitoína) Tegretol (carbamazepina) Los efectos secundarios pueden incluir un estado sedante, la boca seca y el mareo. Un médico debería vigilarles a los pacientes para observar la hematimetría y las funciones hepáticas. Recientemente, el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueletales y Dermatológicas, del Instituto Nacional de la Salud ("NIH’s National Institute of Arthritis and Muculoskeletal and Skin Diseases", NIAMS, siglas en inglés), financió un estudio para medir la eficacia de Neurontina para reducir los síntomas de la fibromialgia. El estudio se está llevando a cabo bajo Leslie Arnold, M.D. y sus colegas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati y en dos sitios en el área metropolitana de Boston. Lyrica (pregabalina) es un nuevo producto recientemente lanzado al mercado para el tratamiento de la fibromialgia; estructuralmente, Lyrica está relacionada al aminoácido y neurotransmisor GABA. En un estudio reciente sobre la FM, se ha mostrado que Lyrica reduce el dolor, alivia los trastornos del sueño y la fatiga (Arthritis & Rheumatism, abril 2005). Los medicamentos hipnóticos se emplean a fin de tratar el insomnio y otros trastornos del sueño. Ya que a muchas personas con la fibromialgia les resulta dificil dormirse, quedarse dormido o conseguir un sueño restaurador, los medicamentos hipnóticos ha sido útil en el manejo de la fibromialgia. Al mejorar la calidad del sueño, es también posible disminuir el dolor y mejorar el funcionamiento durante el día. Algunos ejemplos de fármacos comunmente recetados incluyen los deprimentes del sistema nervioso central Ambien (tartrato de zolpidem) y Sonata (zaleplona). Estos fármacos pueden causar dependencia física y por eso generalmente se recetan por períodos breves. Un nuevo producto, Lunesta (eszopiclone), es un fármaco entre varios que ayudan a conseguir el sueño, como otros de la generación de Ambien. Lunesta ayuda a conseguir el sueño sin sufrir la resaca al día siguiente, un defecto que caracterizaba la generación anterior de fármacos. Lunesta es el primer fármaco a ser aprobado para uso a largo plazo (aunque otros se sometan a prueba en un futuro próximo), y ayuda a que los pacientes consigan un sueño reparador no interrumpido. Aunque no la la Administración de Alimentos y Drogas ("Food and Drug Administration", FDA, siglas en inglés) no lo ha aprobado para tratar específicamente la fibromialgia todavía, el fármaco depresivo llamado Xyrem, que actúa sobre el sistema central nervioso, es un fármaco prometedor que se está sometiendo a pruebas para el uso en pacientes de FM. Las pruebas clínicas con pacientes de fibromialgia ya han mostrado su eficacia para aliviar el dolor y mejorar el funcionamiento. El ingrediente activo de Xyrem, oxibato sódico, es una sal sódica de gama-hidroxibutirata (GHB), una sustancia con una historia de abuso. Por eso, Xyrem es un fármaco cuya distribución es estrictamente controlada. Las benzodiazepinas, también tienen propiedades muy sedantes y generalmente se toman a la hora de acostarse. A veces se emplean para ayudar a tranquilizar a los pacientes y permitirles manejar el dolor. Incluyen las siguientes: Klonopin (clonazepam) Valium (diazepam) Restoril (temazapam) Xanax (alprazolam) Nota: Klonopin y Valium también tienen la propiedad de ser relajantes musculares, útiles en el tratamiento de la fibromialgia. Los antibióticos también pueden tener un papel en el tratamiento de la fibromialgia. Como se mencionó arriba, la investigación llevada a cabo por Garth Nicolson, Ph.D., sugiere que la micoplasma puede ser una causa infecciosa de FM y del Síndrome de la Fatiga Crónica ("Chronic Fatigue Syndrome", "CFS", siglas en inglés). Los antibióticos empleados para tratar la infección de micoplasma incluyen: Doxyciclina (tetraciclina), Eritromicina y Zitromax (azitromicina). Inyecciones Se emplean inyecciones a los puntos desencadenantes para tratar los casos severos en los puntos miofasciales que ocurren con frecuencia en los pacientes de FM, ya sea en los músculos o en los tejidos blandos. Los medicamentos inyectados contienen por lo general el 1% de procaína o lidocaína. Estas inyecciones les alivia el dolor a muchos pacientes, sobre todo cuando se usan en combinación con la terapia física. Los efectos pueden durar hasta tres o cuatro semanas. Las inyecciones de botox representan un tratamiento más reciente y polémico que algunos médicos han hallado útil. El botox es una forma de toxina botulínica que se inyecta en los músculos dolorosos, la cual disminuye los espasmos musculares. En la actualidad, las inyecciones de botox son costosas y no las cubre el seguro médico.
Nuevas drogas bajo investigación En la actualidad, la Administración de Alimentos y Drogas ("Food and Drug Administration", FDA, siglas en inglés) no ha aprobado ningún medicamento especificamente para tratar la FM, de modo que otras drogas empleadas para tratar otras enfermedades se han adoptado. Varios fármacos prometedores se están investigando para el tratamiento de la FM; algunos de ellos se enumeran a continuación. Se publicarán informes sobre estos fármacos y otras drogas en la revista trimestral de la NFP, Fibromyalgia Frontiers. No se olvide de buscarlos. Milnacipran: Es una forma de un inhibidor selectivo de reincorporación de serotonina que Cypress Bioscience está investigando en pruebas clínicas a fin de obtener la aprobación de la FDA. Pramipexole y Ropinorole: Son agonistas dopaminas que Andrew Holman, M.D. está investigando en la Universidad de Washington en Seattle.
Rehabilitación física Hay una gran variedad de terapias manuales, directas, disponibles para los que tienen la FM. Algunas sólo pueden ser administradas por profesionales de rehabilitación física capacitados que están familiarizados con el síndrome de la fibromialgia, mientras que otras pueden practicarse en casa, especialmente bajo supervisión profesional. Entre las más comúnmente practicadas se cuentan las siguientes: Masaje: Muchas veces utilizado con ultrasonido y/o el uso de almohadillas calientes/frías, el masaje puede practicarse de varias maneras; es útil para calmar y aumentar la circulación de la sangre a los músculos tensos y dolorosos. También puede ayudar a eliminar las acumulaciones tóxicas como el ácido lácteo y volver a "educar" los músculos y las articulaciones que se han desajustado mecánicamente. Alivio miofascial: Una técnica desarrollada por el terapeuta físico John Barnes, el alivio miofascial es una forma de manipulación muy suave de masaje diseñado para aliviar las restricciones y la estrechez de los tejidos conectivos (fascia). Cuando se practica debidamente, muchas veces logra disminuir el tirón que ejercen los tejidos conectivos sobre los huesos, permitiendo que se relajen y extiendan las fibras de los músculos y que se expandan los órganos.34 Terapia de los puntos desencadenantes: Una técnica terapéutica diseñada para desactivar los puntos desencadenantes asociado con el síndrome de dolor miofascial. Generalmente, el terapeuta aplica presión constante. Cuando no se logra desactivar estos puntos desencadenantes usando este método de terapia, se envían los pacientes al médico para inyecciones en los puntos desencadenantes. Terapia craneosacral: Desarrollada por el Dr. John Upledger, la terapia craneosacral es "un método suave y no invasor de evaluar y mejorar el funcionamiento del sistema craneosacral, el entorno en que funcionan el cerebro y la médula espinal... Esta terapia manual estimula los mecanismos curativos naturales del cuerpo a mejorar el funcionamiento del sistema nervioso central, a disipar los efectos negativos del estrés, a mejorar la salud y fortalecer la resistencia a enfermedades". Los pacientes pueden practicar una forma de terapia craneosacral en casa usando un "estimulador de punto fijo", un producto comercial disponible o uno que se puede improvisar al introducir dos pelotas de tenis o de frontón en un calcetín. Se pone el estimulador en la nuca, en línea con las orejas, por períodos poco a poco más largos (de 2 hasta un máximo de 20 minutos).35 Estimulación a base de la EEG: Un tratamiento nuevo y prometedor para la FM desarrollado a base de las investigaciones de Mary Lee Esty, Ph.D.; Stuart Donaldson, Ph.D.; y Len Ochs, Ph.D., emplea la tecnología de electroencefalograma (EEG) para detectar y tratar las disfunciones cerebrales causadas por traumas leves al cerebro tales como las que pueden resultar de un choque automobilítico.32 Primero, se les lleva a cabo un mapa cerebral a los pacientes para determinar cuáles regiones del cerebro han sufrido daño y, como consecuencia, cuyo funcionamiento es anormal según lo indican la actividad de las ondas cerebrales. La actividad eléctrica producida por el cerebro refleja el nivel de funcionamiento y puede ser observada usando la EEG. Una condición conocida como "EEG perezosa" se nota en los que han sufrido daño al cerebro o al sistema nervioso como resultado de un trauma y quienes luego desarrollan la fibromialgia u otras condiciones crónicas. En los pacientes que han sufrido daño leve al cerebro a consecuencia de un trauma, se les nota típicamente un exceso indebido de energía en las ondas lentas. El tratamiento, administrado por un profesional específicamente capacitado para ello, tiene la meta de normalizar los patrones de las ondas cerebrales usando una serie de tratamientos estimulantes a base de la EEG. Luego, se lleva a cabo una terapia superficial de electromiografía (sEMG) para ayudar a recapacitar el equilibrio correcto a los músculos, promover la postura óptima y dirigirse a otros problemas neuromusculares.36 Quiropráctica: Como lo explica el quiropráctico Eric Terrell, D.C.:, "La filosofía quiropráctica reconoce que el sistema nervioso, a través del cerebro, la médula espinal y los nervios se conecta a todas las partes del cuerpo y controla todas las funciones del cuerpo." La quiropráctica intenta corregir la desalineación de las vértebras, "destrabando" los nervios y permitir que el cuerpo se cure naturalmente.37 Osteopatía: Un sistema terapéutico fundado por Andrew Taylor Still, la osteopatía propone que el cuerpo muchas veces es capaz de curarse a si mismo de las enfermedades, con tal que esté en una relación estructural normal, tenga un ambiente favorable y no sufra de desnutrición. La osteopatía emplea métodos físicos, medicinales y quirúrgicos comúnmente aceptados de diagnóstico y de terapia aunque pone mayor énfasis en el sistema musculoesquelético. Los pacientes de la FM pueden recibir manipulación como parte de un plan comprensivo de tratamiento. Ejercicios de estiramiento: Los fisioterapeutas pueden efectuar un estiramiento suave o los pacientes lo pueden llevar a la práctica en casa. Con este fin, se han diseñado varias cintas de video especialmente para pacientes de fibromialgia. Los ejercicios de estiramiento son importantes porque ayudan a aliviar la tensión y los espasmos musculares. Ejercicios aeróbicos: Los ejercicios aeróbicos de bajo impacto son muy importantes para que los pacientes de fibromialgia eviten la atrofia muscular (gastado), para fomentar la circulación de la sangre que contiene el oxígeno y otros nutrientes a los músculos y a los tejidos conectivos, y para incrementar la fuerza y el vigor. Algunos ejemplos de ejercicios incluyen caminar, caminar o hacer ejercicio en piscinas de agua caliente, el uso de tapetes rodantes o de máquinas de esquí de fondo. Cada vez más, a través de los centros de recreación y de salud locales en todo el país y también en cintas de vídeo. La regla de oro para los pacientes de la fibromialgia es de comenzar muy lenta y conservadoramente, e ir aumentando en incrementos la tolerancia al ejercicio. La mayoría de los profesionales de salud además sugieren que los pacientes busquen una forma de ejercicio que les agrade para que sigan practicándola en forma regular. No obstante, si un paciente de la FM encuentra que un ejercicio le causa altos niveles de dolor repetidas veces, tal vez deberá consultar a un fisioterapeuta de rehabilitación (es decir, fisioterapeuta, quiropráctico, etc.). Estos profesionales le pueden ayudar a restaurar las relaciones fisiológicas normales entre los músculos y las articulaciones, abriéndole así el camino a ejercicio que tenga éxito.
Terapias complementarias Se han empleado con cierto éxito una variedad de tratamientos en el manejo de la fibromialgia: Entrenamiento de la postura: Mientras que las varias formas de manipulación descritas anteriormente pueden ayudar a disminuir el dolor y relajar los músculos de los pacientes, muchas veces se requiere un entrenamiento sobre la postura o el movimiento para corregir los hábitos dañinos acumulados a lo largo de la vida los cuales aumentan el dolor y para volver a educar los músculos y las articulaciones que se han desajustado. Los fisioterapeutas pueden ayudar con la postura, mientras que los profesionales capacitados en la "técnica Alexander" pueden proveer el entrenamiento sobre el movimiento. Los pacientes de la fibromialgia con problemas graves con dolores en los pies a causa de mala postura o mecánica corporal también se pueden beneficiar de insertos especiales en los zapatos (ortótica) recetados por un podiatra. Terapia ocupacional: Cuando las tareas en el lugar del trabajo contribuyen al dolor (movimientos repetitivos, sitios de trabajo incómodos, etc.), un terapeuta ocupacional puede ayudar al sugerir o diseñar mejoras. Por ejemplo, para los pacientes de la fibromialgia que trabajan delante de una computadora, los teclados ergonómicos, las sillas y otros productos pueden proporcionar un alivio importante. Terapia de relajación: No es de sorprender que el dolor y los síntomas relacionados con la fibromialgia resultan muy estresantes para el cuerpo. Irónicamente, la investigación más reciente revela que fisiológicamente, los pacientes de la FM simplemente no manejan el estrés muy bien. Por eso, se les recomiendan los programas efectivos del manejo de estrés. Entre los que se utilizan para la fibromialgia se encuentran la biorretroalimentación, el watsu, la meditación, los ejercicios de respiración, la yoga, el tai chi, la relajación progresiva, la imaginación guiada y el entrenamiento autogénico. Los pacientes necesitan un entrenamiento inicial para muchos de estos acercamientos terapeúticos, pero luego generalmente pueden seguir practicando los conceptos aprendidos sin más ayuda. Están fácilmente disponibles los libros, las cintas de audio y las clases para ayudarles. Nutrición: Para contrarrestar el estrés, eliminar las toxinas del cuerpo y restaurar los nutrientes que no han sido absorbidos o que no han sido utilizados por el cuerpo, puede ser útil la terapia de la nutrición. Unos acercamientos sencillos pueden incluir el uso de vitaminas y suplementos para combatir el estrés y apoyar el sistema inmune. Los expertos en la nutrición generalmente instan a los pacientes de la fibromialgia a que limiten el consumo de azúcar, cafeína y alcohol ya que estas sustancias irritan los músculos y son estresantes al sistema inmune. Como con otros tratamientos para la fibromialgia, un plan de nutrición diseñado específicamente y que funciona bien para un paciente, puede resultar desastroso para otro.38 Desafortunadamente, se comercializan un gran número de dietas y suplementos "milagrosos" para el tratamiento de la FM y deberían ser investigados a fondo por los pacientes antes de usarlos. Cuando se empieza un nuevo programa alimenticio, es importante informarle a su médico ya que algunos suplementos y alimentos causan efectos secundarios graves y hasta peligrosos cuando se combinan con los medicamentos. Acupuntura: Mientras que se han propuesto diversos remedios alternativos para el manejo de la FM, muy pocos se han sometido a los análisis rigurosos en un entorno clínico. La acupuntura, un tratamiento que involucra la inserción de agujas muy pequeñas en puntos anatómicos específicos, identificados como conductores de energía, ha sido el sujeto de mayor escrutinio. Hay evidencia, según las investigaciones, que sugiere que la acupuntura permite la transmisión de señales electromagnéticas por el cuerpo a una velocidad más alta que la normal, lo cual permite que se dirija el flujo de las endorfinas analgésicas naturales a sitios dolorosos específicos. Además, es posible que estimule la secreción de los opiodes naturales en el sistema nervioso central durante el tratamiento, alterando la química del cerebro al cambiar la emisión de neurotransmisores y neurohormonas.39 En noviembre de 1997, los National Institutes of Health (NIH, siglas en inglés) convocaron un Panel de Consenso sobre la Acupuntura que luego emitió esta declaración; La acupuntura, como terapia de intervención, se practica a nivel nacional en los EE.UU. Mientras se han llevado a cabo muchas investigaciones sobre su posible utilidad, muchas de las investigaciones proporcionan resultados equívocos debido a su diseño, tamaño de su muestra, y otros factores. Se complica aún más el asunto a causa de las dificultades intrínsicas de emplear controles adecuados, tales como los placebos, y grupos de acupuntura falsos. Sin embargo, se han surgido algunos resultados prometedores; por ejemplo, la acupuntura se ha mostrado eficaz en el tratamiento de nauseas y vómitos posquirúrcicos, tratamientos quimioterápicos y para el alivio del dolor posquirúrico dental. Hay otras situaciones, como adicciones, rehabilitación tras ataques cerebrales, jaqueca, calambres menstruales, [tennis elbow], fibromialgia, dolor miofascial, osteoartritis, dolor de cintura, [carpal tunnel syndrome] y el astma, en que se indica que la acupuntura sea útil como tratamiento suplemental o una alternativa aceptable, o para ser incluida en un programa de manejo comprensivo.40 En la actualidad, el Centro Nacional paa la Medicina Complementaria y Alternativa del NIH ("National Center for Complementary and Alternative Medicine", NCCAM, siglas en inglés), sigue apoyando investigaciones científicas con la finalidad de descubrir más sobre la acupuntura. Terapia cognitiva/de conducta: Aunque parezca trivial decirlo, muchas veces la actitud del paciente es uno de los indicios más fuertes para predecir el éxito que tendrá en el manejo de la fibromialgia. Los pacientes que no se esfuerzan activamente para controlar su condición simplemente no es probable que se mejoren. Asimismo, es menos probable que aquéllos que, sin saberlo, optan por comportamientos mal adaptados de enfermedad (es decir, una actitud de desesperanza, una mentalidad de víctima) vayan a tomar la iniciativa de buscar ayuda a través de los ejercicios, la terapia física o medicamentos. Para mejorarse, cuando uno o una tiene la FM, puede ser difícil, pero es importante no perder el ánimo. Hay ayuda para animarles a los pacientes, aun cuando han de tomar la iniciativa. Si se trata de un problema con pensamientos negativos, hay terapia cognitiva/de conducta (en forma de clases, audiocintas y/o asesoramiento personal) que pueden ser un recurso valioso. Sentido común: Las personas que tienen la fibromialgia pueden hacer una contribución muy significativa a su propio tratamiento si aprenden todo lo posible sobre cómo responde su cuerpo a la fibromialgia. Por ejemplo, ¿hay algunas actividades (sobre todo las que involucran el uso prolongado o repetido de los músculos) que tienden a exacerbar la fibromialgia? Si su respuesta es afirmativa a esta pregunta, ¿cómo pueden modificarse o ser reeplazados y así ser mejor toleradas? ¿Hay ciertas actividades o niveles de actividad que demoran la reacción al dolor un día o más? También es importante aprender a tomar las cosas a su propio ritmo y paso, descansar frecuentemente y/o simplemente decir que no cuando alguien le pide que haga algo un día cuando es impráctico pedírselo a Ud. Si no pueden evitarse ciertos compromisos, trate de anticiparlos y descansar un poco más para poder recuperarse después. Mientras que estas ideas parecen sencillas en teoría, muchas veces son difíciles de poner en práctica. La compasión empieza con Ud. mismo/a: Es demasiado fácil criticarse a si mismo/a cuando uno tiene la FM. Después de darse cuenta de que ya no pueden hacer lo que antes podía hacer, a veces se critican a si mismos – y a veces severamente – sobre todo cuando se dialogan en su interior. La culpa que sienten puede llegar a ser un problema ya que necesitan depender más de sus amigos o miembros de su familia para sus actividades cotidianas y a la vez tienen que decir que no a actividades sociales cuando los síntomas son severos. Si la gente que les rodea "no cree" en la fibromialgia, los pacientes pueden llegar a dudar de si mismos, preguntándose si tal vez están imaginándolo todo o si de alguna manera es por su "culpa" que la tienen. Cuando no se da con un tratamiento pronto, pueden desalentarse o preocuparse de que los demás crean que no están haciendo nada para sentirse mejor. Los pacientes recientemente diagnosticados necesitan saber que no por su culpa que tienen la fibromialgia. La FM es una condición legítima, o sea, es reconocida por los médicos y se está investigando todos los días. El público sabe cada vez más sobre la fibromialgia también. Se necesita muchísima energía y muchísimo valor para ambientarse a la FM e ir en busca de tratamientos que surten efecto sin perder energía valiosa echándose la culpa, castigándose o preocupándose con dudas. El reumatólogo y especialista en la FM, Russell Rothenberg tiene unas palabras inspiradas que desea compartir con Ud. El mero hecho de que un paciente se presenta inicialmente con síntomas severos de fibromialgia no quiere decir que no pueda mejorar valiéndose de un programa de tratamiento comprensivo, diseñado hábil y concienzudamente. "Los pacientes necesitan saber que al usar los medicamentos, descansar debidamente, hacer ejercicio, recibir la fisioterapia y seguir buenos regímenes, se podrá lograr más que con el mero control de los síntomas de la fibromialgia; también se podrá controlar el proceso de la enfermedad. No hay una cura para la fibromialgia, ¡pero los pacientes se mejoran! Es de esperar que a medida que se desarrollen y produzcan medicamentos mejores específicamente para el tratamiento de la fibromialgia, y que más personas se diagnostiquen más temprano en el curso de su enfermedad, más personas con el síndrome de la fibromialgia verán una mejoría de su condición, parcial cuando no total, y se sentirán mejor".41 Translation by Vogt International Consulting, Seattle, WA. Direct inquiries regarding language and translation services via e-mail to: tricornio357@yahoo.es. Bibliografía 1) Yunus MB. What's New In Fibromyalgia Syndrome? A Review Of Abstracts Presented In The 1996 American College Of Rheumatology Annual Scientific Meeting: Part 1. The Fibromyalgia Times 1997;1(4):4. 2) Roizenblatt S, Moldofsky H, et al. Alpha Sleep Characteristics In Fibromyalgia. Arthritis & Rheumatism 2001;44:222-30. 3) Mountz JM, Bradley LA, et al. Fibromyalgia In Women. 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Presentation hosted by the National Fibromyalgia Partnership on 11/10/97, Bethesda, MD. 10) Clauw DJ. New Insights Into Fibromyalgia. Fibromyalgia Frontiers 1994; 2(4):7. 11) Wolfe F, et al. The American College Of Rheumatology 1990 Criteria For The Classification Of Fibromyalgia: Report Of A Multicenter Criteria Committee. Arthritis & Rheumatism 1990;33(2):160-172. 12) Ibid. 13) Clauw DJ. New Insights Into Fibromyalgia. Ibid, p.1. 14) Granges G, Littlejohn G. Pressure Pain Threshold In Pain-Free Subjects, In Patients With Chronic Regional Pain Syndromes, And In Patients With Fibromyalgia. Arthritis & Rheumatism 1993;36(65):642-6. 15) Staud R. The Abnormal Central Pain Processing Mechanism In Patients With Fibromyalgia. Fibromyalgia Frontiers 2002;10(3):18. 16) Crofford LJ, Clauw DJ. Fibromyalgia: Where Are We A Decade After The American College Of Rheumatology Classification Criteria Were Developed? Editorial. Arthritis & Rheumatism 2002;46(5):1136-7. 17) Russell IJ. Fibromyalgia Syndrome Sub-Groups. Editorial. Journal of Musculoskeletal Pain 2002;10(3):1-2. 18) For example, in 1999, NIAMS/NIH awarded a grant to Case Western Reserve University (Cleveland, OH) researcher Jane Olson, Ph.D., for her project, "Mapping Genes for Fibromyalgia Syndrome". 19) See also: Arnold LM. Genetic Linkage Of Fibromyalgia To The Serotonin Receptor 2A Region On Chromosome 13 and the HLA Region On Chromosome 6. Abstract #505, presented at the 2003 Annual Meeting of the American College of Rheumatology, Orlando, FL. 20) Russell IJ, et al. Elevated Cerebrospinal Fluid Levels Of Substance P In Patients With The Fibromyalgia Syndrome. Arthritis & Rheumatism 1994;37(11):1593-1601. See also: Cerebrospinal Fluid (CSF) Substance P (SP) in Fibromyalgia (FM): Changes in CSP SP Over Time, Parallel Changes in Clinical Activity. Arthritis & Rheumatism, Abstract Supplement 1998;41(9). 21) Fransen J, Russell IJ. The Fibromyalgia Help Book: Practical Guide to Living Better with Fibromyalgia, St. Paul, MN: Smith House Press, 1996:25-26. 22) Yunus MB. Dysfunctional Spectrum Syndrome: A Unified Concept For Many Common Maladies. Fibromyalgia Frontiers 1996;4(4):3. 23) Crofford LJ, et al. Neurohormonal Perturbations In Fibromyalgia. Baillieres Clin Rheumatology 1996;10(2):365-78. See also: The Hypothalamic-Pituitary-Adrenal Stress Axis In The Fibromyalgia Syndrome. Journal of Musculoskeletal Pain 1996;4(1/2). 24) Abud-Mendoza C, et al. Hypothalamus-Hypophysis-Thyroid Axis Dysfunction In Patients With Refractory Fibromyalgia. Arthritis & Rheumatism, Abstract Supplement 1997;40(9). 25) Martínez-Lavín M. The Autonomic Nervous System And Fibromyalgia. The Clinical Neurobiology Of Fibromyalgia And Myofascial Pain:Therapeutic Implications. Binghamton, NY: The Haworth Press, 2002:221-228. 26) Ibid. 27) Graceley RH, Petzke F, Wolf JM, and Clauw DJ. Functional Magnetic Resonance Imaging Evidence Of Augmented Pain Processing In Fibromyalgia. Arthritis & Rheumatism 2002;46(5):1333-1343, and University Of Michigan Health System News Release 6/7/02: www.med.umich.edu/opm/newspage/2002/ fibromyalgia.htm. 28) Staud R. Ibid, p. 20-21. 29) Buskila D, et al. Increased Rates Of Fibromyalgia Following Cervical Spine Injury: A Controlled Study Of 161 Cases of Traumatic Injury. Arthritis & Rheumatism 1997;40(3):446-52. 30) Donaldson S, et al. Fibromyalgia: A Retrospective Study Of 252 Consecutive Referrals. Canadian Journal of Clinical Medicine, June 1998. 31) Nicolson G. Co-Infections in Fibromyalgia, Chronic Fatigue Syndrome, And Other Chronic Illnesses. Fibromyalgia Frontiers 2002;10(3). 32) Yunus MB. Central Sensitivity Syndromes: A Unified Concept For Fibromyalgia And Other Similar Maladies. JIRA 2000;8(1). 33) Bennett R. Chronic Widespread Pain And The Fibromyalgia Construct. 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Figura 1: Puntos Sensibles Tipicos de la Fibromialgia Puntos Sensibles Anatómicos ESPECIFICAMENTE relacionados con LA FM, tal y como los DEFINE The American College of Rheumatology (ACR) 12
(1,2) Occipucio: bilateral, en los puntos de inserción de los músculos suboccipitales; (3,4) Cervical inferior: bilateral, en los aspectos anteriores de los espacios intertransversales entre las vértebras C5-C7; (5,6) Trapecios: bilateral, en el punto medio del borde superior; (7,8) Supraespinosos: bilateral, en los puntos de origen, supraescapular cerca del borde medio; (9,10) Segunda costilla: bilateral, en las segundas articulaciones costocondrales, un poco lateral a las articulaciones en las superficies superiores; (11,12) Epicóndilo lateral: bilateral, 2 cm. distal a los epicóndilos; (13,14) Glúteo: bilateral, en los cuadrantes superiores externos de las nalgas en el pliegue anterior del músculo; (15,16) Trocánter Mayor: bilateral, posterior a la protuberancia trocantérica; y (17,18) Rodilla: bilateral, en la almohadilla medial de grasa cerca de la línea de la articulación.
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